Comunidad transnacional e interacción comunicativa: diagnóstico social

Resumen

Este artículo es una reflexión desde la perspectiva del Trabajo Social para presentar un diagnóstico social asociado a una comunidad transnacional que se ha configurado entre México y Estados Unidos. Este diagnóstico se construye a partir de la información que la comunidad tamazulense (nativa de Tamazula de Gordiano) que reside en los Estados Unidos, trajo a través de las observaciones y entrevistas realizadas. Este es un caso de estudio de la interacción comunicativa online, que genera vínculos estrechos, constantes y cotidianos entre la población de “aquí y de allá”, manteniendo unida a la población en la distancia.


Así mismo la interacción comunicativa estudiada haciendo uso de la etnografía virtual pretende generar información útil de carácter teórico-metodológico, con el fin de generar un proyecto de intervención binacional como una oportunidad de colaboración entre disciplinas en el tema de políticas migratorias, así como su participación en programas desarrollados en las oficinas consulares para la atención de los connacionales.

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Biografía del autor

Guillermina Chávez-Torres, Universidad de Colima. Colima, México.

Doctora en Ciencias Sociales. Profesora-investigadora de tiempo completo. Facultad de Trabajo Social, Universidad de Colima. Colima, México.

Susana Aurelia Preciado-Jiménez, Universidad de Colima. Colima, México.

Doctora en Estudios Latinoamericanos. Profesora-investigadora de tiempo completo. Facultad de Trabajo Social, Universidad de Colima. Colima, México.

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Publicado
2018-07-01
Como citar
CHÁVEZ-TORRES, Guillermina; PRECIADO-JIMÉNEZ, Susana Aurelia. Comunidad transnacional e interacción comunicativa: diagnóstico social. PROSPECTIVA. Revista de Trabajo Social e Intervención Social, [S.l.], n. 26, p. 37-62, jul. 2018. ISSN 2389-993X. Disponible en: <http://nexus.univalle.edu.co/index.php/prospectiva/article/view/5877>. Fecha de acceso: 21 mar. 2019 doi: https://doi.org/10.25100/prts.v0i26.5877.

Palabras clave

Comunidad binacional, Etnografía virtual, Interacción en línea, Diagnóstico social, Trabajo social

1. Introducción

El discurso político del presidente Donald Trump (Presidente No. 45 de los Estados Unidos de América) ha sido desfavorable con la población inmigrante, de acuerdo a analistas migratorios entrevistados por la CNN (2016-2017); es el mismo que mantuvo desde que fuera el candidato republicano a la presidencia de dicho país. Esto ha traído una variedad de manifestaciones de diferentes grupos étnicos, así como de Organizaciones No Gubernamentales, de profesionales de las Ciencias Sociales, particularmente del Trabajo Social, quienes han expresado la necesidad de involucrarse directa y activamente en los problemas derivados de la migración, tal es el caso de la Conferencia Binacional2 que se organiza con Instituciones Educativas y Organizaciones de la Sociedad Civil de México y Estados Unidos.

La participación de los profesionistas del Trabajo Social en estos temas de comunidades binacionales, no solamente refleja el interés del gremio por comprender el tema sino que busca ir más allá, es decir, generar conocimientos y modelos de intervención para los grupos de familia que viven tanto en la zona fronteriza, como en las comunidades estadounidenses y que tienen sus orígenes en localidades mexicanas; al no existir un modelo de intervención profesional, así como tampoco un acercamiento por parte de las agencias consulares para estos grupos, es que este trabajo es coyuntural. La comprensión integral del fenómeno migratorio permitirá incidir en la política migratoria mexicana, en el sentido de ofertar protección consular y generar un diálogo para establecer una agenda de trabajo acorde a las necesidades de la diáspora mexicana.

El contexto existente de la población migrante de origen mexicano que vive en los Estados Unidos es de alrededor de 33.7 millones de personas quienes en conjunto representan índices de mayor pobreza y rezago educativo (Schiavon y Cárdenas-Alaminos, 2014). De acuerdo a las cifras del Censo de Población y Vivienda (INEGI, 2010), se encontró que el número de mexicanos en el mencionado país ha ido en incremento, pues de ser 8.7 millones en el 2000, se reportó 11.9 millones en 2010. Si a estos números se les agregan las personas de origen mexicano que nacieron en Estados Unidos, la cifra se aumenta a poco más de 33 millones para 2010, destacándose que 21.2 millones nacieron en dicha sociedad (11.2 millones de segunda generación y 9.9 millones de tercera generación) (Fernández Guzmán, et al, 2013). Por lo anterior, se observa que la diáspora mexicana es un grupo social en expansión, con diversas problemáticas socio familiares, que demanda la atención del Trabajo Social y de la protección consular, para responder a la política migratoria de connacionales en el extranjero. Para una mejor comprensión del tema, se define la protección consular como:

El conjunto de acciones, gestiones, beneficios e intervenciones que realiza el personal de las representaciones consulares y diplomáticas de un país en otros Estados para salvaguardar los derechos y evitar daños y perjuicios indebidos a la persona, bienes e intereses de sus nacionales en el extranjero (Schiavon y Cárdenas-Alaminos, 2014, p. 52).

La diáspora mexicana, según cifras oficiales de Estados Unidos, se encuentra en todo el país, siendo California, Texas e Illinois los estados con mayor número de inmigrantes. De acuerdo al Consejo Nacional de Población-CONAPO (2010b) la ciudad que concentra alrededor del 90% de los mexicanos es Chicago, Illinois; después está Los Ángeles, California. Con los datos anteriores, podríamos argumentar que la diáspora mexicana es uno de los grupos étnicos más grandes en Estados Unidos: las organizaciones administrativas, como las sociedades u organizaciones de ayuda mutua, grupos o asociaciones de origen, instituciones dedicadas a la promoción de las artes y la cultura mexicana o chicana (Calderón, 2012), son parte de diversas formas de organización que promueven la unión, el arraigo, la identidad, el contacto con México. De igual forma, son organismos que promueven obras de solidaridad social, e incluso obras de beneficio en su comunidad de origen, lo que les permite mantener un vínculo con las autoridades mexicanas. Sin embargo, esta población tiene una participación menor en grupos políticos, lo que limita su participación en la política migratoria estadounidense; lo que hace pertinente la inclusión de las reflexiones desde el Trabajo Social sobre el mundo social de los imigrantes transnacionales a través de diagnósticos sociales y planteamientos de proyectos de dinamización colectiva, encaminados a favorecer la situación de la diáspora mexicana que radica en Estados Unidos.

2.Bagaje teórico: transnacionalismo migrante

Abordar teóricamente el fenómeno de la migración, implica tomar una postura para observarlo y analizarlo. En ese sentido, Hirai (2012) planteó la necesidad de concebir al migrante internacional de forma diferente, que refiere a conceptualizarlo como un individuo que viaja con aquellos elementos subjetivos que lo identifican, como lo son las prácticas culturales y su sistema de símbolos, percibidos como la extensión de las características subjetivas del migrante, mismas que pueden ser observadas en los diferentes grupos de migrantes que conforman la diáspora de mexicanos.

Al estilo de vida que han desarrollado los migrantes, que abarca de forma simultánea al lugar de origen y al de asentamiento, se le ha llamado transnacionalismo. Ese mundo social que se construye como proceso tendrá que ser comprendido en virtud de la naturaleza de sus acciones (Glick, Basch, & Szanton-Balnc, 1992; Glick, Basch, & Szanton-Blanc, 1995).

El transnacionalismo se posicionó como perspectiva teórica, debido a que proveyó las herramientas conceptuales para analizar y captar que existen poblaciones de migrantes que tienen como lema mantener el vínculo con el lugar de origen y circular en otro lugar. Aunado a ello, las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC), han brindado el soporte necesario para que los migrantes sostengan relaciones virtuales típicas de las relaciones que se tienen de forma personal y cotidiana (Licoppe, 2004), lo que ha sumado a la consolidación de la vida transmigrante.

La migración transnacional, en ese sentido, se percibe como una realidad compleja que se construye a partir de vínculos que provienen de países diferentes y en el que las fronteras no simbolizan la división geográfica de la población. Se configura un mundo social que tiene una estructura para ser interpretada acorde con el postulado de Schutz (2008). Desde el transnacionalismo, el mundo social que se construye está anclado a diferentes puntos geográficos y “virtuales” desde los cuales la población se conecta para seguir siendo parte de una localidad a través de compartir aquello que los identifica como grupo. Situación que ha estado presente a lo largo de la historia de la población migrante mexicana que radica en Estados Unidos de América.

Para conocer el alcance del transnacionalismo migrante, uno de los postulados es sobre la configuración de la llamada comunidad transnacional, que resulta de un proceso que requiere de ciertas condiciones y que demanda el inicio y el sostenimiento de diversos vínculos transnacionales, así como de la estabilidad temporal de los mismos (Portes, Guarnizo, & Landolt, 1999). Estos pueden ser observados en las fiestas comunitarias de mexicanos en el país vecino del norte, los clubes de oriundos, entre otros tipos de organización comunitaria.

Concebir una comunidad como transnacional es considerar la unión de varias partes, como lo son los lazos simbólicos y sociales, en los que se demuestra la unidad, la intimidad, la confianza, así como la adquisición y renovación de normas, valores y obligaciones que dan vida a esa unidad social que se mantiene en la distancia (Faist, Fauser, & Reisenauer, 2013).

Por otro lado, la comunicación es esencial para establecer una relación social, pues permite a los individuos compartir y transmitir pensamientos, sensaciones e ideologías; al respecto se ha argumentado que “desde las más tempranas formas de gestualidad y uso del lenguaje, hasta los desarrollos más recientes de tecnologías de información y contenido simbólico [la comunicación] ha constituido una característica central de la vida social” (Thompson, 1998, p. 25).

El mundo social que se construye como una red de relaciones y de significados para interpretar, ha posicionado a las TIC, como un sostén instrumental para las conexiones sentimentales entre las familias de migrantes, que les ha permitido mantener los vínculos al interior de sus núcleos familiares como si no hubiera separación, y ha posibilitado un mayor grado de confianza de que se realizan las obligaciones transnacionales y el cuidado familiar (Benítez, 2011).

Teniendo en cuenta el postulado teórico del transnacionalismo migrante, en el que se resalta una realidad que se construye multilocalmente, más allá de una frontera nacional, y en el que las TIC se han posicionado como herramientas tecnológicas para sustentar relaciones en la distancia, es posible reflexionar que la manifestación del transnacionalismo en internet, puede ser captado desde el Trabajo Social para su análisis, en el que la información que circula puede servir para la elaboración de un diagnóstico social.

El diagnóstico social va más allá de un estudio social ya que “en un estudio sobre problemas sociales, se recogen y sistematizan, se relacionan, se analizan y se interpretan datos e informaciones sobre estos problemas. En un diagnóstico, además, hay que comprender los problemas de cara a la acción” (Aguilar y Ander-Egg, 2016, p. 24). En ese sentido, se indaga sobre los recursos y medios de los que dispone la población, así como otros elementos que motivan la integración comunitaria, tales como identidad y solidaridad.

La solidaridad “se refiere a los vínculos societarios, intersubjetivos entre los miembros de la sociedad; en el último término la solidaridad cuida de la construcción de la sociedad, tiene por objeto la sociedad como tal” (Amengual, 1993, p. 146). Mismos que son construidos a través de ideas compartidas, creencias, valores y símbolos, que pueden expresar una especie de identidad colectiva (Faist, 2000).

El terreno de la identidad colectiva, permite “delimitar las fronteras entre un grupo social y sus adversarios en términos de intereses y/o valores es una pauta universal en el proceso constructivo” (Casquete, 2005, p. 102), es decir, se identifican con aquellos con los que comparten cosas en común y que los caracteriza como parte de un todo, y se complementa la identidad colectiva, con la solidaridad que se expresa a través del tipo de interacción que establece la población.

2.1Trabajo social y el diagnóstico a través de la interacción comunicativa

Las reflexiones teóricas metodológicas realizadas desde el Trabajo Social en torno a las TIC, representan un campo reciente, particularmente en México. En una revisión de la literatura, se pudo identificar que en otros países se ha reconocido el potencial que puede tener el uso de las mencionadas tecnologías, desde una visión instrumental; es decir, el uso de computadoras, internet, dispositivos móviles así como aplicaciones de software, ha revolucionado la manera de interactuar con los usuarios, y por supuesto, han venido a incidir favorablemente en el ejercicio profesional, como lo mencionan Arriazu-Muñoz y Fernández-Pacheco (2013), al reconocer que las herramientas digitales, a decir de: lista de correo, foros de discusión, sistema de microbbloging, chat, entre otros, han contribuido en acercarnos con los que están lejos y facilitar acciones concretas de comunicación e incluso, de intervención profesional.

Complementando lo anterior, Arriazu-Muñoz y Fernández-Pacheco (2013) indicaron que desde el Trabajo Social la dinámica grupal o comunitaria se puede incentivar, identificando las formas de la competencia tecnológica, como los llamados nativos y migrantes digitales, y por otro lado, aquellos grupos que aún no acceden a la era digital, por lo que entonces, se podrían ir desarrollando modelos o estilos de liderazgo, a partir de activar competencias tecnológicas para lograr la inclusión digital.

Fortaleciendo lo dicho anteriormente, Caravaca-Llamas (2014) expuso sobre la especialización del Trabajo Social en el uso del internet, destacando que “es un medio de comunicación que altera, modifica y reestructura los procesos de interacción y socialización de un individuo, grupo o sociedad” (p. 2). La misma autora, señala que la actuación profesional a través de la comunicación en internet, ofrece “un intercambio de información y de la accesibilidad, así como disponer de un potencial espacio para la búsqueda y el acceso de determinados recursos y herramientas de comunicación virtual” (p. 11), en donde una gran mayoría de grupos sociales, incluso los denominados excluidos, tendrían cabida si se reconoce la gama de posibilidades que ofrecen las TIC para ser utilizadas en intervención social. Por tanto, la incorporación del internet, o incluso hablar de un Trabajo Social online, contribuiría particularmente a la intervención con grupos sociales en exclusión, permitiendo concebir relaciones sociales transformadoras para plantear soluciones innovadoras. Esto refiere a que el diagnóstico social sea realizado a partir de la información que circula en la comunicación interactiva entre los participantes; invitaría a reflexionar sobre espacios de intervención no tradicionales, utilizando las herramientas de comunicación virtual, a decir de: chats, foros de discusión, páginas web, entre otras, implicando también cambios en aspectos teórico-prácticos del Trabajo Social, al comprender la incorporación de las TIC para la intervención profesional con la población usuaria de sus servicios que dispone de internet.

Asimismo, al abordar la metodología para la intervención desde el desarrollo comunitario, Guillén-Sádaba y Ramos-Feijoo (1999) enfatizaron la potenciación que pueden tener las actividades comunitarias a través de utilizar el internet y las posibilidades para su desarrollo.

La discusión sobre la pertinencia de utilizar los espacios de internet como fuente de herramientas para el ejercicio profesional y como estrategia de intervención, permite identificar la oportunidad para utilizar la información que circula en las redes virtuales como contenido de primera mano que refleja el mundo social de la población que participa, así como la propia información que puede ser recuperada como es el caso que se presenta en este documento referente a los migrantes transnacionales.

En ese sentido, se parte del supuesto de que la información que comparte en internet una comunidad transnacional, facilita hacer una lectura interpretativa para elaborar un diagnóstico social que consienta un proyecto de intervención con poblaciones migrantes. Una lectura, en el sentido de desentrañar el mundo social al que refirió Schutz (2008).

El tema de la comunidad transnacional, sin duda, tiene una estrecha relación con el Trabajo Social, desde estudiar de una realidad social hasta plantear acciones a través de proyectos de intervención. Una de las funciones básicas que realiza dicho profesionista es la investigación, para captar y analizar los fenómenos sociales en la búsqueda de comprender las causas y los efectos que puede tener cierta condición en la sociedad (Galeana, 2009).

Pensar en la investigación para estudiar el mundo social que se construye en forma de comunidad transnacional, el elemento pertinente para hacerlo resulta ser la interacción comunicativa, como una estrategia para aproximarse a esa red de relaciones y de significados que se construyen a través del intercambio de información que establece la población migrante con aquellos que permanecen en su lugar de origen.

Thompson (1998) señala que existen tres tipos de interacción comunicativa que tienen lugar en un contexto de co-presencia, donde se comparte un sistema de referencia espacial y temporal; es decir, existe una proximidad física, por lo que resulta una comunicación dialógica. La comunicación mediada, que se hace a través de un medio técnico como una carta o el teléfono y facilita transmitir información y/o contenido simbólico a otra persona, posibilita una comunicación dialógica con otra que se encuentra en diferente espacio y tiempo. Y está la cuasi-mediada, que son las relaciones sociales que establecen los medios de comunicación masivos, este tipo de comunicación es monológica.

Este tipo de comunicación se ha transformado a partir de los avances y el uso cotidiano de las TIC. Al respecto Benítez (2011) señala que, para el caso de la comunidad transnacional, la interacción comunicativa tiene los siguientes niveles:

Primero: el nivel de co-presencia en el que pueden incluirse los medios locales y étnicos (periódicos, revistas, programas locales de radio y televisión). Segundo: la comunicación transnacional que puede abarcar tanto la recepción de algunos medios de comunicación transnacional como el uso de las TIC. El tercer nivel: las interacciones cuasi-mediadas que implican las comunicaciones y representaciones simbólicas, mensajes y discursos que se articulan como los medios de comunicación y las industrias culturales globales (Benítez, 2011, p. 38).

Asimismo, se ha argumento que el uso frecuente de las TIC ha alterado los niveles de interacción comunicativa a los que refirió Thompson (1998), como hablar de la co-presencia conectada o relaciones sociales conectadas “en las que físicamente se está ausente pero a través de los gestos de comunicación mediada hasta el punto que las interacciones de co-presencia parecen tejidas en un conjunto, es decir, un tejido sin costuras” (Licoppe, 2004, p. 135). El argumento es que se pueden transmitir las mismas expresiones de una comunicación cara a cara por redes electrónicas, por lo que es factible identificar la co-presencia conectada.

La interacción comunicativa a través de los diferentes niveles ayuda a comprender la forma en que la población migrante entreteje la comunicación con quienes permanecen en el lugar de origen, y la forma en la que gestionan su vida transnacional más allá de la distancia que los separa.

3.Etnografía virtual: una lectura para interpretar

La complejidad en la que se presenta el mundo social que se entreteje en el fenómeno migratorio transnacional, requiere de estrategias metodológicas innovadoras que favorezcan el tener conocimiento pertinente de la situación (Ariza y Velasco, 2012). La congruencia de los estudios cualitativos, cuantitativos o mixtos varía, de acuerdo a lo que se pretende lograr, ya que cada uno, desde su campo de implementación y recolección de datos empíricos, han dado como resultado avances en la comprensión del mundo social.

Se ha señalado que la etnografía puede ser considerada como “naturalista”, debido a que es indispensable observar el fenómeno social en su medio habitual, lo que lleva al investigador a construir conocimiento con la interpretación de aquello que observa desde el lugar en el que ocurre (Hammersley y Atkinson, 1995).

La etnografía funciona para percibir la realidad como una red de relaciones sociales que deben ser observadas y descifradas a fin de comprenderlas, tal como señaló Geertz (1997) :

…lo que encara el etnógrafo es una multiplicidad de estructuras conceptuales complejas, muchas de las cuales están superpuestas o entrelazadas entre sí; estructuras que son al mismo tiempo extrañas, irregulares, no explícitas, y las cuales el etnógrafo debe ingeniarse de alguna manera para captarlas y para explicarlas después (p. 24).

Para Covarrubias (2013) la etnografía es más que una técnica, es una metodología, pues puede ser considerada como “un conjunto de estrategias, uso de métodos, técnicas e instrumentos de registro, en función de un objetivo o una pregunta teóricamente pertinente” (p. 170). Se utiliza la etnografía entonces como una estrategia que puede construir el investigador para estudiar el mundo social.

Dadas las características contemporáneas, se ha transitado de una etnografía antropológica a una en modalidad virtual, que refiere a que el internet y otros medios electrónicos de comunicación se pueden leer “como un texto [que] nos ha abierto un camino para explorar las relaciones entre producciones y usuarios, que cobran vida en el texto y sus interpretaciones” (Hine, 2004, p. 53). Desde la postura de la mencionada autora, aquello que se observa en los medios electrónicos puede percibirse como un reflejo de la interacción comunicativa offline; dichos medios son un canal en el que circula información de lo que sucede fuera de línea, condición que es propia de aquellas poblaciones que ya sostienen una relación sólida antes de utilizar los medios digitales, como resulta ser la población migrante que construye una vida transnacional.

Debido a ello, se consideró que explorar y analizar la información que comparte la comunidad transnacional, con la intención de que sea un estudio social que facilite la identificación de necesidades sociales y, por tanto, sustentar el diseño de proyectos de intervención, la etnografía virtual es pertinente para captar e interpretar el texto que ha construido y plasmado una población que se ha dispersado geográficamente; como la llamada comunidad transnacional a través de la comunicación mediada y de co-presencia conectada utilizando el internet en diversos grupos de oriundos a través de plataformas de redes sociales o sitios web. Para ello, en el siguiente apartado, se expone el ejercicio reflexivo de la interacción comunicativa que ha entretejido una población migrante en internet.

4.Caso de estudio: la comunidad transnacional tamazulense e interacción comunicativa online

La configuración de un proceso trasnacional, como ya se señaló, va más allá de la ubicación geográfica, dado que algunos estudios han demostrado que interviene una relación histórica, política, y económica, como se ha visto en la relación entre México y Estados Unidos (Navarro, 2001; Piore, 1979). Esto también se visualiza en el estudio de caso de la comunidad trasnacional de Tamazula de Gordiano. Esta localidad, ubicada en el sureste de Jalisco, México, es considerada como una zona tradicional de expulsión de migrantes. Los datos históricos y actuales sugieren que desde la implementación del Programa Bracero (1942-1964) a la fecha, el flujo migratorio de esa población se ha preservado de forma consolidada (CONAPO, 2010a).

Para identificar la interacción comunicativa online de la población tamazulense, se realizó un seguimiento en internet, resultando que existe una manifiesta comunicación mediada y de co-presencia conectada en diferentes sitios, a decir de: el blog de la televisora local tamazula. tv, diversas páginas o comunidades en Facebook y un canal digital por USTREAM.

En ese sentido, el estudio de caso realizado por Chávez (2016), brindó información para argumentar que las relaciones socioculturales transnacionales online de identidad comunitaria favorecen el sentido de comunidad, mismos que se refleja en la diversidad de sitios comunitarios, el tipo de información que circula en los espacios de internet, así como la intensidad de las publicaciones y los comentarios que surgen como respuesta.

De forma general, se puede señalar que el argumento sobre la comunicación online, que sostiene la población tamazulense se sustenta con las siguientes premisas:

  1. 1. La identidad colectiva tamazulense se refleja en las relaciones socioculturales transnacionales que surgen a razón de la celebración comunitaria patronal permite sostener que se ha transitado a la llamada fiesta virtual.

  2. 2. La gira del Mariachi “Nuevo Tamazula” es una forma de remesa sociocultural que reúne en el exterior a la población oriunda como sello de su identidad colectiva y conexión emocional.

  3. 3. Las relaciones socioculturales transnacionales online que surgen como identificación comunitaria local, evidencian lo cotidiano de la construcción de la identidad colectiva tamazulense, mismas que se pudieron apreciar en los sitios de humor tamazuleño y mitamazula. com.

Como la intención de este escrito no es ahondar en los resultados del estudio sino el de identificar los elementos para elaborar un diagnóstico social desde el Trabajo Social, en el siguiente apartado se presentan los elementos que ayudan a identificar las necesidades o problemas sociales en los sitios de comunicación online que utiliza la población tamazulense.

4.1Resultados: elementos para la elaboración del diagnóstico comunitario online

La elaboración del diagnóstico social de la comunidad transnacional tamazulense, haciendo uso de las herramientas online, es parte de la propuesta que se presenta en este documento. Es importante señalar que existen autores que han mostrado la pertinencia de que las herramientas online son de gran utilidad y compatibles con las investigaciones sociales, sin embargo, cabe señalar que existe poca información en la disciplina del Trabajo Social sobre el uso de las técnicas desde la virtualidad para la realización del diagnóstico social. Empero, a partir de la realización de este trabajo, se encontró que ya sea utilizando las modalidades síncrona o asíncrona, la creación de una comunidad virtual ofrece los elementos para realizar el diagnóstico. Mismo que puede ser elaborado a través de realizar entrevistas con migrantes, revisar páginas web, observar canales de televisión en línea, e incluso crear blogs o foros. La información obtenida puede referir a la existencia de un sentido de comunidad virtual (Blanchard & Markus, 2004), con los siguientes elementos: pertenencia o membresía, influencia mutua, integración y satisfacción de necesidades, conexiones emocionales compartidas, identidad e identificación y relación con miembros específicos.

La etnografía virtual permite al Trabajo Social obtener información rica en contenido pues se obtiene en su medio natural, para hacer una interpretación que facilita la elaboración de un diagnóstico social, a decir del sustento de la existencia del sentido de comunidad, que puede ser utilizado como recurso que tiene la población para incentivar la movilización colectiva a través de acciones de intervención.

Durante el trabajo de campo, tanto presencial como virtual, se logró identificar los procesos que genera la comunidad transnacional tamazulense, que van desde formas de autogestión, participación en proyectos comunitarios, así como la construcción de su identidad como emigrantes. Es aquí en donde se visualiza que el papel del trabajador social, que puede estar incluso en las propias oficinas consulares o bien en los clubes de migrantes, tendría un carácter dinamizador de las acciones de cooperación, que resultan entre la población que se encuentra en dos países, con lo cual se lograría el desarrollo de trabajo conjunto de proyectos transformadores, en este caso entre la población que vive en México y la que radica en los Estados Unidos.

Los elementos del diagnóstico comunitario online deben considerar, según lo señalan Fernández-Pacheco y Arriazu-Muñoz (2014) desde las categorías de uno a uno y de uno a todos, así como desde la categoría de todos para todos, que en términos operativos es una visualización del establecimiento de la comunicación y del tejido social, mismas que se describen a continuación.

4.1.1 De uno a uno y de uno a todos

Durante la investigación de campo sobre la comunidad transnacional tamazulense, se hizo uso tanto de la intervención individual que facilitó la comunicación tanto asíncrona como síncrona, así como la observación en campo y en los medios online disponibles. Así como de entrevistas a través de comunicación mediada y en formato de video conferencia.

Las manifestaciones de solidaridad de la comunidad transnacional tamazulense, hacen posible que se perciba de forma distinta la distancia geográfica que existe entre ellos. Se encontró en diversas páginas que utilizan los migrantes la promoción de eventos, ya sea en el lugar de origen o lugares de destino. En ese sentido se localizan las páginas temporales para promocionar la fiesta patronal, que se realiza anualmente en Tamazula, Jalisco, las cuales alcanzan en poco tiempo muchos seguidores, como se muestra en la Figura 1, Feria Tamazula 2013 (500 amigos), Feria Tamazula 2014 (2.014) y la Feria Tamazula 2015 (2.101). Esto no solo muestra la interacción entre los pobladores, sino que ha generado un modo de comunicación.

Número de “amigos” que consiguen las páginas temporales de la fiesta patronal.
Figura 1: Número de “amigos” que consiguen las páginas temporales de la fiesta patronal.

Por otro lado, la página del Mariachi Nuevo Tamazula (MNT), que, si bien es grupo musical que reside Tamazula, Jalisco, anuncia eventos que se realizan en Estados Unidos (ver Figura 2). Este tipo de comunicación y de apoyo, hace evidente el proceso transnacional en nivel comunitario, en el que el diálogo se establece de forma multidireccional.

Anuncio de un evento en el que participa el MNT.
Figura 2: Anuncio de un evento en el que participa el MNT.

Al hacer la revisión a la página del Mariachi Nuevo Tamazula en Facebook, se encontró que tiene 10.242 me gusta; además en el sitio circulan imágenes e información sobre sus temas musicales, los eventos y lugares de presentación, su producción discográfica, entre otros; posicionando así un canal de comunicación con los usuarios, que permite también dar a conocer su gira por Estados Unidos. Como elementos de comunidad, los eventos reúnen a los tamazulenses en aquel país para consumir el producto musical de su lugar de origen. Esto da muestra de la remesa sociocultural que, como constructo teórico, facilita captar el flujo del ir y venir de características distintivas de su identidad; que incluye el intercambio de elementos simbólicos que comparte una población, como lenguaje, música, literatura, pintura, entre otros (Flores, 2005).

La lectura de la información que resulta de la comunicación online implicó considerar varios elementos que van más allá, “valores, intereses, compromisos y preferencias personales” (Baym, 1998 citado en Cárdenas, 2007, p. 54). En ese sentido, la información evidencia elementos identitarios que están relacionados con su origen, como lo es el terruño, las prácticas y las creencias, que apoyan la configuración y el sostenimiento de una comunidad transnacional.

Otra página de Facebook revisada fue la denominada Humor Tamazuleño que surgió en el lugar Tamazula, Jalisco, con la intención de hacer humorismo con algunos elementos comunitarios propios del lugar; que puede entenderse según señaló Martínez-Gracía (2009), el humor puede ser “una estrategia que aporta elementos al proceso de identidad social” (p. 229). La página comunitaria al ser un producto local, tiene como objetivo mantener conectados a las personas que nacieron en Tamazula, y mediante imágenes y comentarios, mantener su pertenencia, conexiones emocionales, y por supuesto rehacer o hacer nuevas relaciones de amistad con las personas que aún quedan en Tamazula y a través del humor soñar que aún se encuentran en el lugar (ver Figura 3). Hirai (2012) al respecto señaló que la nostalgia puede ser “un discurso para manipular, alterar y controlar la imaginación y las memorias del terruño y los sentimientos hacia él” (p. 102). Las imágenes que coloca el administrador del sitio tienen la intención, consiente o no, de motivar la nostalgia que tienen los migrantes, a través de colocar imágenes representativas del lugar de origen.

Tostada típica de Tamazula.
Figura 3: Tostada típica de Tamazula.

Para ejemplificar la información anterior se muestra el siguiente caso: se pone a circular en Humor Tamazuleño, una fotografía de la comida típica del terruño (ver Figura 3), que es uno de los elementos que demuestran la conexión emocional que existe entre la población y evoca el sabor de ese platillo que guardan en la memoria los migrantes, lo cual se puede apreciar en los siguientes comentarios que generó la imagen:

Araceli Lara Gutiérrez: Se ve rica, pero en san Vicente venden unas deliciosas en el jardín ..................

Jorge Ojeda: Como las de mi abuela.

Manuel Silva: BUENISIMAS.

Angélica Barbosa: Mmmmmm como extraño una tostada raspada de lomo!!! Deliciosas, acá ni siquiera conocen esas tostadas :(.

Nora Amezcua: Yo comía siempre en las cenadurias y son deliciosas.

Ceci Mendez: Yo quiero una de patita y otra de lomo con esas tengo 12 años sin probarlas (mensajes obtenidos de Humor Tamazuleño, 2015).

La participación de los migrantes en las diversas páginas, demuestran la conexión que mantienen y el interés especial de estar al tanto de su terruño.

El mismo interés puede apreciarse en la transmisión en vivo que se hace de la Fiesta patronal por el canal de televisión virtual USTREAM. Este canal local facilita que los migrantes tamazulenses puedan establecer una co-presencia conectada ya que además de transmitir en vivo, existe un intercambio de mensajes instantáneos por medio del chat, en el que los migrantes y el encargado intercambian información; a manera de ejemplo, se transcriben algunos mensajes a continuación:

Silvia Esqueda: Saludos desde Lodi, Ca.

Hilda Alvarez: Saludos desde Stockton California.

José Antonio Serratos: me encanta tamazula tv.

(usuarios de Tamazula.tv por USTREAM, 21 de junio de 2014).

Para elaborar el diagnóstico social comunitario, resulta pertinente considerar los niveles en los que se establece la comunicación, es decir, identificar a las personas que se involucran y las dinámicas de los flujos comunicacionales. En este sentido se han logrado observar dos categorías tal y como lo mencionan Fernández-Pachecho y Arriazu-Muñoz (2014) “de uno a uno” y de “uno a todos”, en donde las herramientas son las cuentas de correo electrónico, el chat, así como los Blogspot, Facebook, Twitter, Instagram, entre otros.

4.1.2 De todos para todos

La comunicación por internet está jugando un papel indiscutible para los movimientos sociales, y sobre todo en acciones de autogestión. En lo referente a la localidad de Tamazula, Jalisco, a partir de contar con un mayor acercamiento con la población migrante, y que estos se encuentran organizados a través de los clubes, se ha observado una mayor interacción en la atención a problemas específicos de la población, además de que existen programas gubernamentales que favorecen estas relaciones como el 3x1, por ejemplo.

Durante el trabajo de campo se encontraron diversas formas de lograr esta interacción de “todos para todos”. Una de estas acciones describe cómo mediante la página de Facebook del Club Tamazulense3, se ha logrado gestionar apoyos en especie y la justificación de las peticiones. Una cita:

que tal como están amigos de CLUB TAMAZULENCE ORGULLO JALICIENCE envío un cordial saludo deseándote éxito en las labores que realizan, y al mismo tiempo decirles de una gran necesidad que tenemos en este ASILO. La lavadora industrial que tenemos se descompuso y ustedes saben que es muy necesaria para el lavado de sábanas, colchas, cobertores, la ropa de nuestros ancianos etc. Y el costo de la reparación es de $ mas $ de mano de obra dando un total de $, sabiendo que ustedes son personas que apoyan instituciones sin fines de lucro, solicitamos de su gran ayuda para solucionar esta prioritaria necesidad (mensaje privado al CTOJ en su cuenta de Facebook, 02 de septiembre de 2013).

La respuesta vino enseguida, dado que el Club ha apoyado a lo largo de varios años al Asilo con diferentes aportaciones: uniformes para enfermeras, reparación de electrodomésticos y artículos de diversa índole que resultaron necesarios para la función adecuada de dicho espacio en el que se encuentran los adultos mayores desamparados. El mensaje que se pudo leer en redes sociales por parte del Director del Asilo fue el siguiente:

agradece la visita del Club Tamazulence, Orgullo Jaliscience y enterarse de las necesidades prioritarias de esta casa de descanso y por el gran apoyo que hemos recibido de su parte. Por su gran corazón, muchas gracias (Mensaje del Sr. Vaca, en Facebook, publicado el 26 de enero de 2015).

Otro ejemplo de cómo la comunidad transnacional atiende peticiones a problemas específicos, fue uno que se hizo manifiesto a partir de que una familia perdiera su casa en un incendio. Con ese accidente la familia perdió prácticamente todas sus pertenencias, razón por la cual el Club trabajó en eventos especiales para donar diferentes recursos y apoyar en la reconstrucción de la casa, así como ropa y artículos diversos para los integrantes de la familia (Véase Figura 4).

Apoyos del CTOJ para la reconstrucción de la casa siniestrada.
Figura 4: Apoyos del CTOJ para la reconstrucción de la casa siniestrada.

La dinámica de gestionar apoyos se hace evidente gracias a la comunicación online que ha establecido la comunidad tamazulense, misma que puede verse y leerse como una organización de las bases, que responde a la propia lógica de organización de esa población que puede utilizarse desde el Trabajo Social como parte de una estrategia de desarrollo comunitario.

En este tipo de acciones, la posición del Trabajo Social se hace presente, puesto que a partir de las acciones de autogestión que se realizan, desde nuestra postura, se podrían dinamizar y promover estos procesos de participación comunitaria, que se podrían realizar de una forma coordinada. Es por ello que, de acuerdo con Fernández-Pacheco y Arriazu-Muñoz (2014), la participación del trabajador social en esta categoría de “todos para todos” debe lograr hacerse presente, para que con su experiencia en la organización de grupos y el desarrollo de proyectos de intervención con participación comunitaria, se logre integrar una serie de proyectos; asimismo, la sistematización de las acciones, la metodología utilizada, y se podrían obtener mayores recursos de gestión y comunicación.

Desde una postura crítica para el Trabajo Social, es una tarea importante el incentivar que la población se organice y sean ellos mismos los generadores de cambio; en ese sentido, para la profesión, el que una población esté organizada hasta este nivel implica un reto, pues podría utilizar esa estructura organizacional de las bases, para dirigirlas hacia un mayor impacto como lo binacional e incursionar en otras esferas, como lo es la política migratoria en Estados Unidos.

La información que se lee en la comunicación online demuestra que existen las siguientes necesidades:

  1. Atención a problemas específicos: materiales y mantenimiento a electrodomésticos del asilo de ancianos, problemas emergentes como el incendio de la casa habitación de la familia Jara- González y ayuda para trámites migratorios como el caso del MNT.

  2. Necesidad de contacto de los migrantes con su lugar de origen, como lo demuestra su participación activa en diversos sitios.

El uso que le da la comunidad transnacional tamazulense al internet abre la posibilidad de concebir un espacio social virtual en el que pueden tejer su vida social cotidiana en la distancia; y para el Trabajo Social, también la oportunidad de tener un espacio para observar la cotidianidad de este tipo de poblaciones para realizar un diagnóstico social, pudiendo con ello, localizar la manifestación de la solidaridad comunitaria como parte del resultado del diagnóstico social y como recurso que tiene la población para plantear un proyecto de intervención.

5.Conclusiones

El estudio muestra algunas de las estrategias que utiliza una comunidad transnacional de mexicanos en California para vivir su vida cotidiana en la sociedad de destino y sobrellevar las presiones por adaptarse a la vida en Estados Unidos, y al mismo tiempo, mantener la relación estrecha con sus lazos familiares y comunitarios, estableciendo formas de interacción cotidiana, que para el caso que se expuso, es la comunicativa online, mediada y de co-presencia conectada.

De forma concluyente se pueden resaltar dos aspectos importantes: el primero, desde una postura operativa, la información recabada puede utilizarse de la siguiente forma:

  1. Desde el lugar de origen, pueden incentivarse proyectos para mejorar la estrategia en la que se transmite la información, motivando el consumo cultural local y atendiendo las peticiones de los migrantes quienes han manifestado su interés de mantenerse vinculados, partiendo de las interrogantes sobre qué hacer con los medios de comunicación que se tienen y cómo hacer eficientes los recursos, que favorezcan la inclusión de los migrantes a la vida local.

  2. Desde los lugares de destino, diseñar estrategias para mantener y refrendar el sentido de comunidad a través de la interacción comunicativa online, que es una de las necesidades sentidas de la población que se ha dispersado y que motiva la cohesión social entre la población que se encuentra en la sociedad que no es la nativa.

El segundo, desde la postura de la sistematización profesional: se puede buscar convenios de colaboración con oficinas consulares, para que los trabajadores sociales diseñen y promuevan contenidos sobre los derechos migratorios y otras necesidades de información que se identifiquen utilizando los contenidos que generan sobre la diversidad de la diáspora mexicana, y que facilite focalizar la información y dirigirla en sus canales de comunicación online. En el mismo sentido de colaborar con oficinas consulares, se puede utilizar la organización de base de la diáspora mexicana, como el caso que se mostró, para el desarrollo de proyectos de impacto socio-cultural que promueva el emprendimiento y se trabaje de forma colaborativa con las poblaciones de oriundos o comunidades transnacionales, para la construcción y operación de los mismos.

En suma, reflexionar sobre el papel que tiene el Trabajo Social sobre la interacción comunicativa mediada y de co-presencia conectada, que favorece a vincularse en temáticas contemporáneas que demandan formas novedosas de actuación profesional. Se puede identificar que existe un mundo social que se construye multi-localmente, dejando huella en la información que circula en los espacios de internet que utilizan y que cobra vida en el texto y en las interpretaciones que se hacen, para concebir proyectos de intervención social gestados e implementados a través de las redes sociales virtuales que ya utiliza la población migrante, para tener un alcance al menos de forma binacional.

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Este artículo se realiza a partir de la investigación La Comunidad Transnacional Tamazulense: relaciones socioculturales, desarrollada entre los años 2010-2015, con el aval del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT).
Para mayor información consultar: http://www.trabajosocial.unam.mx/binacional2017/.
El nombre oficial es Club Tamazulence Orgullo Jalisciense, con la abreviatura CTOJ